
En Costa Po’i, Sapucái, un niño utiliza un burrito como medio de transporte para llegar a la escuela. El animal fue un regalo de su abuelita y se convirtió en su compañero de camino.
El recorrido es de aproximadamente 7 a 8 kilómetros y puede llevarle hasta 1 hora y 20 minutos. Antes de entrar a clases, deja al burrito en la casa de su madrina y, al salir, lo busca nuevamente para regresar.