
Un espectacular atardecer volvió a regalar una imagen única en la Costanera de Encarnación, donde decenas de personas disfrutaban del paisaje y del ambiente al aire libre.
No obstante, la tranquilidad del lugar se vio opacada al constatarse que una de las estatuas emplazadas en la zona fue víctima de un acto de vandalismo, generando indignación entre ciudadanos y visitantes.