
El cuerpo hallado en Pedro Juan Caballero fue reconocido como el de Marcelo Moura, quien había sido secuestrado. Un tío de la víctima llegó hasta el lugar y reconoció el cadáver.
Moura tenía una orden de captura en Brasil y antecedentes por tráfico de drogas. Además, era señalado como jefe de sicarios y vinculado al crimen organizado. Se sospecha que su muerte estaría relacionada con un ajuste de cuentas, aunque esta hipótesis aún no fue confirmada.