
Sonia Añazco denunció una presunta estafa de G. 23 millones por parte de una mujer que se hacía pasar por enfermera. La denunciada vivía con su pareja en una casa que alquilaban de la propia víctima, quien residía al lado.
La mujer retiró lavarropas, celulares de alta gama y otros artículos que pagaba en cuotas, pero luego dejó de abonar.
Según la abogada Vanessa Sánchez, al verificar su cédula descubrieron que utilizaba una identidad falsa y que no era enfermera.