
El atentado podría no ser un hecho aislado, sino el “bautismo de fuego” de nuevos reclutas.
El especialista en seguridad José Amarilla advirtió que los grupos armados suelen poner a prueba a sus nuevos integrantes mediante acciones violentas.
El ataque al puesto policial dejó dos agentes y un civil asesinados.
Las pericias vincularon una de las armas con un ataque anterior atribuido al EPP y otra con un grupo criminal ligado al tráfico de marihuana.
Por ello, las autoridades investigan una posible cooperación entre remanentes del EPP y estructuras del narcotráfico.
La hipótesis oficial señala que esta nueva camada estaría encabezada por Ernesto Daniel Villalba Meza, hijo de Osvaldo Villalba y Magna Meza.