
María Celia y Simona son muestra de que la disciplina y el amor por el deporte no tienen edad. Participan de las corridass y otras actividades deportivas, compartiendo la pista con jóvenes y demostrando que la constancia y la motivación pueden más que el paso del tiempo.
Su ejemplo inspira a nuevas generaciones, recordando que mantenerse activo no solo fortalece el cuerpo, sino también el espíritu. La pasión por el deporte las mantiene vigentes y llenas de energía, confirmando que la disciplina es la clave para superar cualquier límite.