
Una niña de 1 año perdió la vida tras sufrir una grave crisis respiratoria. Su familia, desesperada, tuvo que gestionar por su cuenta el traslado al Hospital Acosta Ñu, donde ya era tarde.
Desde el Hospital de Barrio Obrero aseguran que hicieron todo lo posible, pero la familia denuncia abandono. El caso expone una vez más las fallas del sistema de salud.